Propósito: ¡Qué palabra más rimbombante!.

Si te fijas, tiene un efecto centelleante. Si la miras de frente, sin gafas especiales, produce casi hasta alucinaciones. Es contundente pero escurridiza al mismo tiempo. Lo digo porque lo de propósito parece algo grande, importante y necesario y al mismo tiempo es tan etéreo y sutil que a una parece que se le escurre como agua entre los dedos.

A mí me ha llevado de cabeza los últimos seis años de mi vida. Me convertí en una insaciable buscadora de MI PROPÓSITO, así, con mayúsculas. Y lo que te vengo a contar hoy es cómo descubrí mi propósito y cómo puedes hacerlo tú también aunque ahora te parezca una tarea titánica.

Lo primero que quiero que sepas es que el propósito no se busca, te encuentra. Estoy segura de que te acabas de quedar muerta. Lo sé. Es como el rollo este de enamorarse, no sucede si te obligas y te empeñas hasta la saciedad, solo sucede si dejas de buscar. Durante muchos años me pregunté qué era eso de quedarse parada a qué sucediesen las cosas, mientras descubría poco a poco con qué mirada y con qué atención depositaba en cada cosa que venía a mi vida. Ese es el quid, quedarse quieta, contemplando cómo te comportas delante de lo que sucede en tu día a día.

1- Encuentra aquello que amas

Ha llegado el día de empezar a conectar con tu verdadero propósito. Como te decía, el propósito es algo que te encuentra y para que ello suceda debes atender a las siguientes señales:

Ejercitar una mirada interna muy atenta ¿Y qué cómo se hace? Pues trabajando muy duro en tu introspección. Vamos, conocerte muy a fondo a ti misma con un compromiso de verdad. Te dejo alguna pista:

Mira qué llama tu atención. En qué te recreas, con qué tipo de ensoñaciones te enredas aunque te parezcan muy locas. En definitiva, qué es aquello que amas.

Recuerdo que yo amaba leer filosofía, contemplar ideas, mirar películas, escuchar música, y escuchar la radio. Esa fue mi primera toma de contacto, mi primera toma de consciencia con aquello que amaba, tanto era así que cree a los 19 años, con el que entonces era mi amigo y ahora mi compañero de viaje, un programa de radio sobre cine, filosofía y bandas sonoras.

Durante un tiempo, me dediqué a aquello que amaba pero era de manera voluntaria, digamos que era un hobbie que no me daba dinero. No era un negocio, no ingresaba pero al menos hacía algo que amaba.

Antes de lanzarnos a emprender, hemos de saber qué es lo que nos hace vibrar, aquello que hacemos sin esfuerzo, que casi parece que es un juego y donde el tiempo pasa volando. Tal vez no lo tengas identificado todavía, por eso, te he preparado unos ejercicios para pasar la semana.

De hecho, la intención es que durante estos días ejercites bien tu atención a cada paso para lograr que tu propósito te encuentre. Así que, estoy segura que vas a sentir la necesidad de comprometerte con aquello que amas.

¿Preparada? ¡Vamos allá!

Durante los próximos siete días necesitamos dos cosas: una libreta a mano y tu atención sobre tus pensamientos y acciones:

1- ¿En qué piensas a menudo para distraerte de las cosas cotidianas?
2- ¿Qué te hace sentir volar?
3- ¿Con qué parece que el tiempo se detiene?
4- ¿Qué haces durante horas sin esfuerzo?
5- ¿Qué te hace sonreír por dentro y por fuera?

Anota cuidadosamente las respuestas a estas preguntas. Pon la fecha, la hora y la situación que ha desencadenado esas sensaciones o pensamientos.

 2-Identifica aquello en lo que eres buena

Una vez haya pasado la semana donde has puesto el foco en identificar qué es aquello que amamos, te toca avanzar más y más.

Ahora es momento de dar un paso más en firme y centrarte en algo que es más importante de lo que parece: Ser consciente de aquello en lo que eres buena y si eso lo puedes cruzar con aquello que amas porque a veces la combinación no es siempre un match ganador. Te pongo un ejemplo que me parece muy ilustrativo:

A mí siempre me ha vuelto loca la música. Me pongo música para ducharme, para escribir, para leer, para salir a pasear, para ir al gym, incluso tengo un mini aparato concreto para escuchar música mientras nado. Hace un par de años me apunté a clases de canto porque estaba en un grupo de música y la verdad es que adelanté bastante con respecto a la técnica vocal. Tantos años haciendo radio ya me pensaba yo que podía cantar como una diosa :). Pero lejos de la realidad, mi forma de cantar es de hecho bastante mediocre, no es una voz distinta ni original, si te soy honesta, es bastante floja. No es que cante mal pero tampoco hay nada especial en mi voz al cantar. ¿Por qué te cuento todo este rollo? Para que te des cuenta de que podemos ser muy apasionadas de algo que amamos, en mi caso la música pero no ser especialmente buenas en ello. De hecho, tengo una guitarra desde hace 15 años y sólo sé tocar cuatro acordes mal atinados. Me esforcé mucho tiempo para aprender y al final siempre me frustraba porque no avanzaba. Así que desistí dedicarme profesionalmente a ello porque, sinceramente, nadie me iba a pagar porque amase mucho la música (a no ser que seas crítica musical y comuniques que da gusto).

El que te he puesto es un ejemplo de mala combinación entre aquello que amas y aquello en lo que eres buena, pero afortunadamente, hoy estás aquí para hacer un match épico y ver en qué eres especialmente buena.

Pero antes de continuar, me gustaría aclarar algo importante y que descubrí no hace mucho. No hace falta ser la mejor en algo, de hecho siempre hay alguien mejor que tú. Lo que hace falta es saber qué puedes ofrecer a los demás con respecto a lo que tu sabes y ellos esperan. Me explico, en mi andadura como periodista de radio he tenido la experiencia de hacer programas unos años. A nivel de guión, dicción y locución se me da bastante bien, pero por ejemplo, a nivel técnico de llevar la mesa de mezclas y hacer montajes no lo soy tanto. Tiempo después me ofrecieron la oportunidad de dar talleres de radio para profesores y usar la radio como herramienta pedagógica. Una cosa tenía clara cuando me lanzaron el reto: era buena en el guión y en la locución pero no lo era tanto en la técnica y la edición de sonido. A pesar de ello, los talleres fueron un éxito y hoy en día continúo ingresando una buena cantidad de dinero a través de ellos. ¿El secreto? Ofrecer mis conocimientos para principiantes o dummies. Yo a su lado era y soy una experta. A veces, no hace falta ser la mejor en un área, si no saber qué posición ocupas como maestra y cuál es tu público objetivo. Esto, por ejemplo, es aplicable a la hora de compartir conocimiento.

Así que cualquier conocimiento que compartas debes medirlo de acuerdo a cuál es el público objetivo que tu nivel de maestría puede nutrir. Evidentemente, tienes que ser buena pero no hace falta ser la mejor. Así que el match que buscamos ha de combinar como te decía en el primer correo del training aquello que amas pero también aquello en lo que eres especialmente buena, sin ser necesariamente la mejor. Sólo se te pide que seas consciente de tus posibilidades y talentos naturales.

La segunda semana la vamos a dedicar a poner el foco en en aquello en lo que eres buena. Continúa con la libreta de ejercicios que usaste ya para el primer paso del training y dedícate a prestar atención a las siguientes preguntas:

-¿Qué es lo que la gente dice que se te da bien hacer?
-¿Qué es en lo que tus amigos dicen que eres buena? Puedes pedirles que hagan una lista para ti.
-¿Y los desconocidos?
-¿Qué haces de forma natural que a otros se les dificulta hacer?
-¿Qué es lo que haces muy bien y los demás te felicitan cuando lo haces?
-¿Qué es aquello que es de beneficio para los demás y que lo harías gratis si tuvieras tiempo y dinero?
-¿Cuales son las habilidades con las que te inspiras y la demás gente te dice que te dediques a eso?

En el Libro “Ahora, Descubra sus Fortalezas” de Marcus Beckingham – habla de 5 Talentos Dominantes los cuales una puede tener varios de ellos, pero siempre predomina 1 en particular.

1-Gente Estudiosa: Regularmente son las personas analíticas que preguntan para saciar su ignorancia, con preguntas muy especificas del tema, tratando de pasar por toda la curva de aprendizaje y si no les quedó claro el asunto, investigan para llegar a una respuesta, buscan aprender cosas nuevas.

2-Excelencia: Personas que buscan hacer las cosas de la mejor manera, sin caer en la obsesión, hacen las cosas con pasión poniendo su mejor esfuerzo.

3-Relación con los demás: Se lleva muy bien con las personas, las relaciones públicas se les facilita.

4-Inquisitiva: Personas muy analíticas, busca la mejor manera de hacer las cosas, ven las cosas desde varios ángulos.

5-Carisma: Persona que cae bien, una persona carismática vende más, transmite seguridad, sonríe constantemente, a una persona carismática se le abren muchas puertas.

También independientemente de que seas buena, es importante practicar cada día ese talento. Ponte a hacerlo tantas veces como quieras, con constancia y tesón.

Cuéntame cómo te va la semana con este ejercicio y en qué roles de los cinco que te he descrito te ves más reflejada.

3- Encuentra aquello por lo que el mundo te necesita:

Te traigo el tercer pilar fundamental para vivir de tu pasión: cómo encontrar aquello por lo que el mundo te necesita. Y aquí, amigas, ha llegado el momento de desarrollar una estrategia de cabo a rabo. Normalmente hay personas que se asustan en este punto y nunca lo traspasan. Sienten que están utilizando artimañas para sacar provecho del mundo pero en realidad, detrás de esto solo hay una creencia que no les deja avanzar y es la siguiente: “¿Por qué el mundo debería necesitarme? ¿En qué exactamente? y ¿para qué? Yo no soy digna de esto”. Suena cruel, lo sé, pero con todas las personas con las que he trabajado para ayudarlas en su camino profesional, antes o después, sale a relucir esta creencia. Si es tu caso, no te preocupes, hazla consciente, mírala de cerca, y cada día te la tomarás menos en serio.

Volviendo al tema, que me enrollo como las persianas, decía que ha llegado el momento de llevar a cabo una estrategia y es la siguiente:

Escribe en hojas de papel aquellas actividades en las que eres buena, ahora, toca encajarlas con el mundo, a saber, has de pensar de qué manera podrían tus cualidades ser aprovechadas por las personas que habitan este mundo. Todas y todos  tenemos unas necesidades y lo que has de ver, es cuáles son aquellas necesidades que tienen las personas y que solución les puedes dar en base a tus conocimientos y habilidades.
Para ello, debes responder a lo siguiente:
¿Cuál es el principal problema que tienen las personas a las que me dirijo? ¿Cómo las podría ayudar en base a lo que soy buena?
Te pongo un ejemplo claro: Imagínate que eres buena hablando en público porque tienes un desparpajo brutal. Has identificado que esto para ti es un talento natural y que te gustaría ayudar a las personas a hacer lo mismo. Piensa, ¿qué problemas tendría esa persona que le impide hablar en público? ¿Cómo podría superarlo? ¿Cómo la puedo ayudar?

Como ves, se trata de identificar los problemas principales de tu público objetivo y ofrecerles una solución en aquello en lo que tú eres competente, en aquello en lo que tú eres buena.
Así que ya sabes, ya tienes tarea en la tercera semana: identificar las necesidades y problemas de las personas a las que te diriges en base a tu talento.

4- Encuentra aquello por lo que te pueden pagar

En este último capítulo vamos a descifrar qué es aquello por lo que te pueden pagar. Y aquí se nos complica un poquito la cosa cuando tratamos el tema del dinero. Hay muchas preguntas que podemos hacernos con respecto a la abundancia económica en nuestra vida. Por ejemplo, podemos preguntarnos si preferimos ser asalariadas, esto es, tener una nómina al mes, o preferimos ser dueñas de nuestras finanzas en base a los servicios de valor que ofrecemos en el mercado. La primera opción es igual de válida que la segunda pero lo que sí es obvio es que la segunda contempla más posibilidades de expandirte a nivel económico.
Antes de dar el salto a emprender mi mente estaba centrada en algo muy lógico. Para mí era bueno y correcto tener ingresos estables dependiendo de una sola empresa. Pensaba esto porque veía pocos riesgos al contemplar esta idea. Pero con el tiempo, esta creencia fue deteriorándose para dar paso a otra. Lo que vi claro era que podía monetizar mi talento por un precio mucho mayor por el que una empresa estaba dispuesta a pagarme y además de todo esto, tenía una libertad creativa y podía seguir mi instinto siendo fiel a mis valores y principios. Además, vi que era menos arriesgado depender de varios pagadores que de un solo pagador y entonces algo hizo un click. Pasé de tener mente asalariada a mente emprendedora. Evidentemente, la incertidumbre es mayor, porque cada mes es una sorpresa, aún así, a pesar del despegue y los inicios precarios, ahora facturo un dinero que antes lo hubiese atribuido a especializarme en algo relacionado con la sanidad. Y sí, señoras, es que se puede vivir y muy bien de las letras si sabes cómo. Y esto es aplicable a cualquier área, se puede vivir muy bien de tu pasión si sabes cómo enfocarlo adecuadamente.
Hoy tienes que encontrar aquello por lo que te pueden pagar y eso está estrechamente relacionado con aquello por lo que el mundo te necesita. Pero antes de continuar, me gustaría que repasáramos una idea fundamental: ¿Qué es para ti el dinero? ¿qué sientes al tenerlo entre tus manos? ¿tienes ganas de deshacerte de él? ¿gastas todo lo que tienes siempre? o en cambio, ¿siempre estás ahorrando y nunca es suficiente?
Hacer consciente nuestra relación con el dinero, en definitiva, con la abundancia, es un primer paso necesario. Muchas personas ven el dinero como algo sucio o como un mero trámite para vivir la vida. En cambio, el secreto para dejar de bloquearte entrada del dinero es verlo como una energía de agradecimiento. El dinero es aquello por lo que la gente agradece algo que haces por ella ya sea un secador de pelo, una toalla, un libro, una canción o cualquier cosa que se te ocurra. Es nuestra manera de agradecer en forma de símbolo, sin más. Cuánto mas revoluciones y hagas más fácil la vida de los demás, el dinero fluirá sin esfuerzo en tu vida. Es una ley de causa y efecto. Por este motivo, el mini training gratuito iba enfocado a aquello que amas, a aquello en lo que eres buena y aquello por lo que el mundo te necesita. Es importante que hagas los ejercicios de las semanas anteriores para poder realizar este.
Coge aquello en lo que eres buena en base a lo que amas y selecciona aquellas opciones por las que el mundo te necesita. De las opciones que te han quedado, ahora subraya aquello por lo que crees que te pueden pagar. Y cuando digo pagar, digo pagar bien.
Bien, las opciones que te han quedado son aquellas que están relacionadas con:
1-Tu pasión.
2-Tu profesión.
3-Tu misión.
4-Tu vocación.

Y todas ellas unidas resumen tu propósito en la vida.
Os pongo mi ejemplo:
Mi pasión: explicar sentimientos y pensamientos con palabras, ya sea a nivel escrito u oral. Ayudar a los demás a verse a través de las palabras.
Mi profesión: profesora de radio y comunicación, periodista y coach profesional y de vida.
Mi misión: ayudar a las personas a entenderse a sí mismas y ofrecer lo mejor de ellas para tener un futuro abundante.
Mi vocación: usar las palabras para entender la vida y las personas y ayudar a las demás a hacerlo consigo mismas.
Mi propósito: vivir la vida desde la unión de la mente y el corazón.

Me encantará que me respondas de vuelta rellenando tu pasión, profesión, misión y vocación y por último tu propósito. Llegadas a este punto, os aseguro que a partir de aquí, solo podréis disfrutar.

Un abrazo enorme,